Semifusa
¿Quién fuera el alma de tu piano
hasta saciarme de tus manos?
¿Quién fuera “Sol” o “bemol de un Si”
y así, te sostuviera en “Mi”?
Todo lo que de ti tengo
es semifusa en un tiempo,
en la música, un silencio,
un amor en cautiverio.
¿Quién fuera síncopa en tu ritmo,
quién fuera?
Estribillo
Quisiera romper la partitura
y hacerte el amor en la banqueta.
A veces odio lo que te admiro,
y es que a veces sé que no eres mío.
Quiero salvarte hoy de ella,
la musa que no te deja dormir.
No quiero ser Ishtar
y que no seas Gilgamesh
en esta epopeya.
Que te conquisten mis huellas,
yo quisiera.
Estribillo (repetición)
Quisiera romper la partitura
y hacerte el amor en la banqueta.
A veces odio lo que te admiro,
y es que a veces sé que no eres mío.
Comentario de la autora
En esta canción, quise explorar el deseo de una mujer de ser tocada por las manos de un artista que admira profundamente, con la misma precisión, pasión y entrega con la que toca cada nota. De ahí las referencias musicales: el “Sol”, el “Bemol de un Si”, la síncopa, el silencio que representa lo prohibido, todas ellas son formas de decir que quisiera formar parte de su música, habitar su partitura.
El título de la canción no es casual. En música, una semifusa es una de las figuras más breves: suena por una fracción de segundo. En esta canción, representa lo que muchas veces se vive en los amores a distancia: el intento desesperado de condensar todo el deseo, en un solo encuentro, en un momento que no alcanza. Querer hacerlo todo en muy poco tiempo.
Es como ver a la persona una sola vez cada tanto, pero el tiempo no da. Todo es semifusa: breve, bello, pero condenado a desaparecer.
La mención a Ishtar y Gilgamesh surge del Poema de Gilgamesh, la epopeya mesopotámica más antigua que conocemos. Ishtar, diosa del amor y la guerra, ofrece su amor y compañía a Gilgamesh, pero él, elige seguir su vida sin ella. Esa imagen resonó con la de una mujer que ofrece su corazón, pero que ve al artista seguir su propio camino, como si su amor no fuera suficiente para detenerlo.
En el fondo, esta canción es un ruego contenido. Un querer irrumpir en su partitura y romperla, para que la música no sea solo suya, sino de ambos. Para que las huellas lo conquisten más que cualquier musa etérea.